lunes, 11 de agosto de 2008

Revelaciones

Podria contar esta historia con magos y duendes. Pero voy a remitirme a los hechos y no las interpretaciones. Todo comenzo cuando una persona de lo mas normal (creo que es la unica palabra que la describe del todo, si bien es demasiado abarcativo, la normalidad solo se explica por si misma, el atributo mas nefasto que conozco en una palabra) se me acerca y me dice:

"¿queres que te cuente mi revelacion?"

ahora ¿quien soy yo? despues de todo, de eso depende como voy a reaccionar y, por lo tanto, el correr de esta historia. Esta es la infleccion y dependiendo de como sea yo y cuales sean mis habitos, mis lujos o mis talentos esta historia se resolvera de una manera u otra.

Quizas me este bifurcando (algo o alguien). Continuemos con la historia...
un hombre me cuenta su revelacion en un lugar rigido e inestable, incomodo. Hubiera olvidado mi billetera, la posibilidad de un soborno para que pare esa perorata infernal.

(Juraria que ahora me esta susurrando al oido, juraria que su saliva imprega mi cara.)

No se que es exactamente lo que me esta diciendo
¿me esta hablando o me esta mntiendo?
¿como era su cara?
¿tenia un buzon?
¿tenia cara?
¿bigotes que no usaba?
¿un anillo en un cajon?
Tenia una revelacion en un oido sordo (un odio sordo: un oido sordo a una revelacion). Quiza eso lo impacientaba. Quiza no era sordo, si no sordo congenito. Una vida deprivada de sonido. Depravada de sonido. Un mecanismo en consumision de sonido, hasta del silencio.

A veces, miro a traves de los ojos de otro. Como si colgaran en mi craneo ojos ajenos, visiones extrañas, que violan quien soy.
¿quien soy?
¿a donde me lleva este cuento?
¿es solo una historia?
¿donde esta el muerto?
¿el crimen?
¿el detective?
El crimen es obsceno y obscena como la muerte. Me obscena. Me objeta. Me dilata el tiempo. Ese es mi castigo, mi cadena, mi cuervo de media tarde para picarme los ojos y comerse mi higado bajo el sol empañado de obscena sangre, rojizo como mis eñtrañas. Como me voy.

¿podrias callarte? ¿parar de pensar durante un tiempo?
¿tener un paro cerebral?
¿harias eso? ¿por mi?
Mi amor.
Crimen.
La justicia es confusa, si cabe decirle existente, por no decir injusta, ya que no le queda en este caso: ya no se quien soy. Me perdi en medio de un cuento. Un cuento me arrebato mi nombre, se lo comio enfrente de mi. No se que esperaba. No se que esperabas. Mis pensamientos (yo) se escapan en un tunel de vos (vos). Una fuga de mi a algun sitio que no existe.

No solo no me tengo sino que en el medio me perdi ¿entendes?

No solo no me tengo sino que en el medio me perdi ¿entendes? antes me veia.

No solo no me tengo sino que en el medio me perdi ¿entendes? antes me veia a lo lejos.

Antes me veia a lo lejos como una estatua casi imposible, quiza un reflejo,

el agua sobre el asfalto.

¿donde estoy ahora?

Perdido en un tiempo de letargo, de hibernacion, en un bosque frio, en una cueva caliente, como un oso que no sobrevive otro invierno. Que no quiere sobrevivir otro invierno. Pero el invierno siempre viene. Y el oso hiberna. Y se muere de hambre. Y de claustrofobia. Esta en un ascensor que sube y baja y que no va a ningun lado, siente como si alguien hubiese apretado todos los botones a proposito, y escucha una risa macabra rebotar por los fundamentos de un bosque frio.

Este cuento no terminaba.

Veo mi nombre chamuscado en tu vientre. O quizas es solo un espejismo, un reflejo de agua en el asfalto.

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